viernes, 22 de abril de 2011

El almohadón está en la cocina




¡Qué aliviado y reconfortado me siento al acostarme cada noche sabiendo que tenemos un esatado nacional que nos protege!

martes, 19 de abril de 2011

Me gusta Kweuke

Otra inconveniencia temporal ("otra" refiere a que ya mencioné una) encontrada en Los Simpson, en el capítulo que Lisa va a la universidad y Bart está encerrado en una burbuja:
Cuando homenajean a Skinner colocando una placa en el estacionamiento, incluyen su año de muerte: 2010.
Lo loco es que estamos en 2011 y Seymour sigue vivo; quizá tanta hierba fumada en Vietnam alargó su vida.

jueves, 14 de abril de 2011

Ella escucha Bjork, Bowie y Beck

Hoy la señora autista me dijo "gracias" porque le sostuve la puerta que da a la calle cuando salía. Mi vida no podría ser más emocionante.

miércoles, 13 de abril de 2011

Es fácil si lo intentas

En mi edificio vive una señora autista. Claro, yo al principio no lo sabía, y pensaba que era una vieja mala onda que no me devolvía los saludos ni me decía "gracias" cuando le sostenía la puerta del ascensor.
Con el tiempo me fui dando cuenta de su condición y dejé de saludarla. Compartimos largos viajes en ascensor en silencio, yo mirando el techo y ella con la vista fija en un rincón y moviendo las manos nerviosamente. Era genial, no había necesidad de forzar una conversación de tipo "se hizo esperar la lluvia, ¿no?".
Luego, hace poco, hablé del tema con una vecina, y me dijo "a mí sí me saluda, se ve que le doy más confianza". Ah, listo. ¿No soy confiable para las señoras? ¿no merezco el saludo? ¿por quién me toman? ¿no se dan cuenta que detrás de todos estos músculos hay un ser humano con sentimientos?
Por eso, ahora, sí quiero que me salude. Quiero que la señora autista hable conmigo en el ascensor, critique al intendente, se queje de la humedad o le saque el cuero a la vieja del cuarto. ¡Por favor, señora!

lunes, 11 de abril de 2011

The phone rings in the middle of the night

Damián de Santo debería mejorar la seguridad de su casa: siempre se le mete algún cocinero.

viernes, 8 de abril de 2011

Lo saluda el director




¿Notaste que a la izquierda, sobre el logo de VO5 dice "Alberto"? ¿De qué se trata? ¿Quieren decir que el dueño de la empresa se llama Alberto VO5?
Es más nombre de androide futurístico programado para limpiar las herramientas en un taller mecánico o pasar la aspiradora por la alfombra en los rincones donde se va juntando toda la pelusa. Pero no de dueño de una empresa de artículos de perfumería.

sábado, 2 de abril de 2011

Clave de Fa

Caminaba hoy por la tarde por una calle solitaria, alejada, poco transitada. El fuerte sol calentaba el aire, volvía pesado cada movimiento, ralentizaba la caminata.
No había nadie en la calle. Por la misma vereda que yo, detrás mío, se oía el sonido de las ruedas de un carrito que era llevado por una señora de caderas prominentes. De frente a mí, un niño se montaba en una bicicleta y se alejó raudamente montado sobre ella, como queriendo esquivar el calor. En un charco junto al cordón, un pajarillo aplacaba su sed bebiendo agua.
De repente, la mujer de amplias caderas comenzó a correr. El ruido de las pequeñas ruedas del carrito era como un torno de dentista junto al oído. Se puso a golpear una puerta, y a gritar:
- ¡Miguel, Miguel! ¡Miguel, salí que un pibito se robó tu bici! ¡Miguel!
El Miguel en cuestión tardaba en salir, no sé si por no encontrar la llave, o estaba durmiendo la siesta, u odiaba su bicicleta. Por eso, la mujer dejó el carrito junto a la puerta y comenzó a perseguir a la carrera al pequeño caco, que se alejaba rápidamente.
Ahí noté que estaba frente a un delito; un ciudadano estaba sufriendo. Sin embargo, sólo atiné a seguir caminando con las manos en los bolsillos, pensando en tomarme un vaso de algo helado cuando llegara a casa. Me sentí como Spiderman cuando ve que pasa un chorro y no hace nada. Aunque yo no tuve a nadie que me dijera luego que "un gran poder conlleva una gran responsabilidad".

jueves, 31 de marzo de 2011

Otra baja de tensión

Las cosas descartables, siempre duran más de lo que dice en su envase.
Hay excepciones, claro; no usen los forros muchas veces justificando que lo leyeron en un blog.

lunes, 28 de marzo de 2011

Inacción y silencio

¿Vos sos de los que antes de sacar un USB ponen "Quitar hardware con seguridad", o lo sacás así de una?

martes, 22 de marzo de 2011

Patada la concha

Suele oírse que los males del mundo son causados por Magnetto, por Verbitsky, la CIA, los judíos, los masones, las multinacionales... no hay nada más divertido que volcarse a teorías conspirativas que parecen tener una explicación para todo lo que sucede a nuestro alrededor.
Todo es pasible de ser cuestionado. Cualquier conociimento, por más naturalizado que esté, puede ser parte de un horrendo plan para idiotizarnos, dominarnos, aniquilarnos o simplemente engañarnos. No se puede confiar ni en la propia madre.
En esa línea, permitamonós dudar, por ejemplo, de la existencia de Inglaterra. Nunca fui: sólo la conozco por fotos, que pueden ser falsas; y por datos históricos y actuales, que pueden ser mentira.
Así, el fútbol se creó en otro lado, la Guerra de Malvinas y las invasiones inglesas fueron puro teatro, hubo otro país dominador mundial en el siglo XIX, el idioma inglés vino de otra parte y los seleccionados de Inglaterra son un montaje armado con jugadores de otros países. De hecho, la conspiración sería tan fuerte que hasta los mapas mundiales pueden haber sido adulterados; cuando en realidad entre el Mar del Norte, el Mar del Irlanda, el Canal de la Mancha y Escocia no habría más que agua.
Esta conspiración en la que participan y participaron varios millones de personas podría habernos hecho creer durante siglos la existencia de algo que no está allí, quién sabe con qué perverso y oscuro motivo...

Y vos, ¿creés en Inglaterra?

lunes, 14 de marzo de 2011

Ha llegado Wallace



¿Vos también creías que este logo decía "Motts"?
Si no, en realidad no me importa. No necesito tu apoyo moral.

jueves, 10 de marzo de 2011

Nunca más lo tuvo que escuchar

Fuerte reflexión prodújome un paquete de Panchitas. Les sigo diciendo Panchitas por más que los cerdos de Bagley insistan en decirles "Sonrisas chocolate". Noo, las pelotas. Se llaman Panchitas.
Pero no quiero desviarme del tema. Resulta que, tras mucho, mucho tiempo, llegó a mis gráciles manos un paquete de Panchitas. Comencé a degustarlas como si nada, hasta que al tomar la tercera noté que, contrariamente a lo que estaba acostumbrado, esta Panchita tenía la carita feliz de los dos lados.
"¡Qué loco!" exclamé, emocionado. Sin embargo, no tardó en llegar el pensamiento que me bajaría a la tierra: si esta Panchita tenía dos caritas, es porque había una que tenía dos tapas lisas.
Enseguida lo relacioné con la distribución inequitativa de la riqueza en el mundo, en el que parece que para que alguien sea rico debe haber muchos alguienes que sean pobres, que tengan lisas las dos tapas de su Panchita. ¿Podría solucionarse algo así a través de un paquete de galletitas? ¿cuál sería la metáfora correcta? ¿es justo también que todos, sin importar su esfuerzo o sus capacidades tengan la misma cantidad de caritas en su Panchita? ¿qué hacer al respecto? ¿debería haber un Estado galletitero interviniendo, o todo debería ser librado al juego de la oferta y la demanda panchitera?
Todos estos interrogantes se apagaron al observar la cuarta galletita del paquete. Tenía dos caritas también, al igual que la quinta. Y la sexta. Sí, y que todo el paquete; ahora todas las Panchitas vienen con carita de los dos lados.
Siempre pasa lo mismo: las multinacionales fabricantes de galletitas no quieren que pensemos.

domingo, 6 de marzo de 2011

Siempre un iluso

¿Dónde carajo van a laburar todos los que estudian diseño industrial?
¡Dejensé de joder! ¡El país necesita torneros!

jueves, 3 de marzo de 2011

Cuatro tres uno dos

No es necesario ser un cazador de ironías para percibir que las hay por doquier. Si no se les quiere decir ironías, puede llamarselés pequeñas burlas del destino, absurdas fallas del universo, o cualquier boludez que suene poética y metafísica a la vez.
Desde un peluquero calvo hasta un negro apellidado Blanco, esas leves desviaciones de concepto pululan a nuestro alrededor en todo momento, al punto que casi no las notamos.
Pero el colmo de la pelotudez llega cuando ves al chofer del camión de basura que, tras terminarse la gaseosa, tira la botellita por la ventanilla. ¡Ni el Chapulín Colorado nos salva de esa!

sábado, 26 de febrero de 2011

Ni jabón ni sarro

Hoy oriné sosteniendo mi herramienta con la mano izquierda. Fue realmente difícil; creo que por eso nunca podría ser zurdo.

lunes, 21 de febrero de 2011

Estaban enterrados allí

En las localidades turísticas costeras hay - como en todas partes - bares y boliches cabezas, chetos, y de toda la paleta de colores intermedia.
Lo que me llama la atención es cómo, cuando llega el afluente de visitantes, cada uno va al antro que le corresponde según la tribu urbana a la que pertenece.
Esto hace que, en general, no te encuentres al grupito de chicas high society cordobesas en la bailanta más groncha de Mar del Plata, ni tampoco a los muchachos con gorrita y la camiseta trucha del Liverpool en el bar más selecto de Cariló.
Qué loco.

lunes, 14 de febrero de 2011

A little bit of Jessica

Pido a la comunidad que no crea que toda la gente de Munro es como Jorge Rial.

domingo, 13 de febrero de 2011

Firma del médico



¿Acaso esta barra tiene alguna utilidad que no sea pegarle a alguien o abrir algo ilegalmente?
Quienes las venden, deberían sospechar que van a ser utilizadas para cosas non sanctas. Bueno, también los que venden armas de fuego o mapas de Asia; es todo lo mismo.

sábado, 12 de febrero de 2011

Los filecitos del otro día

Sábado 12 de febrero de 2011

Querido diario:
Hoy, por primera vez, vi a una gitana en el bondi.

lunes, 7 de febrero de 2011

Seleccionador, no entrenador

En verano, es inevitable entregarse al consumo de productos culturales que horrorizarían a Borges o a Séneca, pero que enloquecen al yanqui medio, también llamado Average Joe. En este contexto, el zapping se vuelve más largo, transitando por canales que durante el invierno pasan desapercibidos. ¿Acaso los programadores de los canales no se dan cuenta que tienen que poner cosas más entretenidas en esta época, cuando uno está más al pedo? Yo creo que sí saben, pero les importa un carajo.
Fue así como, luego de ver durante media hora el canal alemán sin entender absolutamente nada, me distraje un rato mirando el canal católico. Pero la versión femenina y gallega del Padre Farinello también terminó llenandomé las bolas con sus consejos sobre cómo ser un buen samaritano y hacer un mejor mundo para el prójimo, por lo que continué oprimiendo el botón descendente de cambio de canal.
La siguiente parada fue la que más me hizo reflexionar. Claro, estoy de vacaciones, filosofo acerca de cualquier cosa, pero esto especialmente me puso a pensar las idas y vueltas del arte. El canal en cuestión era Sony, y el programa, American Idol. Allí, se escuchaba a varios jóvenes, diciendo cosas como "la música es mi vocación, no sé hacer otra cosa, la música es mi vida".
Luego uno los oye cantar, los ve bailar, y queda de manifiesto la carencia total de talento en aquello que llaman "su vida". Piensa uno entonces cuán sobrevaluada está la música como salida laboral, comprendida como camino "fácil" para salvarse y no tener que laburar de cosas espantosas como telemarketer o escribano.
Eso lleva a que cualquier estólido, simple cantante de ducha o bailarín de cuarteto en una bailanta de Zona Sur crea que el arte es el camino que debe seguir en su vida. Y no. Es más, probablemente posee algún talento con los números que le significaría una excelente carrera como ingeniero o contador, pero, ¿cómo se va a enterar si lo único que hace es pararse el pelo con gel y practicar coreografías frente al espejo?