lunes, 13 de junio de 2011
Sarasasarasasá
¿Sabés qué te da la pauta de que la gente no lee? Que todos tiran cuando el cartelito dice empuje. Y viceversa.
jueves, 9 de junio de 2011
No sé si te acuerdas de mí
Solamente me pregunto qué habría pasado si la situación de Barreda se hubiera dado a la inversa, es decir, ante el mismo maltrato y el mismo estrés, una mina cagara o cagase a escopetazos a su marido, hijos y suegro.
Te digo qué habría pasado: estaría todo el movimiento ultra F aclamando a la heroína que efectuó la venganza del género, y pedirían más.
Te digo qué habría pasado: estaría todo el movimiento ultra F aclamando a la heroína que efectuó la venganza del género, y pedirían más.
lunes, 6 de junio de 2011
Espíritu cachondo
Cuando fui a hacer mi donación anual de algunos millones de dólares a los pobres para que me lo deduzcan de los impuestos que pago por mis empresas, tuve bastante contacto con esa masa de almidón de mandioca y quién sabe qué más.
Y ahí mismo fue que me surgió la duda. No sólo la podonga.
¿Cómo se dice? ¿Chipa o chipá? ¿Es el chipa o la chipa?
La falta de consenso sobre esas cosas me irrita bastante... ¿cómo vamos a ser una gran democracia si cada uno habla como se le canta el orto? Si Pericles viviera, sería montonero. En realidad no, porque no rima.
Y ahí mismo fue que me surgió la duda. No sólo la podonga.
¿Cómo se dice? ¿Chipa o chipá? ¿Es el chipa o la chipa?
La falta de consenso sobre esas cosas me irrita bastante... ¿cómo vamos a ser una gran democracia si cada uno habla como se le canta el orto? Si Pericles viviera, sería montonero. En realidad no, porque no rima.
viernes, 3 de junio de 2011
Señales de bodyboarding

Hoy en el bondi descubrí una habilidad increíble. Quizá vos también la tengas. Quizá no. Resulta que me picaba la rodilla, no de mosquito ni de mugre ni nada, simplemente picaba, porque sí. Entonces, entrecerré los ojos, y concentré toda mi energía mental en hacer que dejara de picarme. Algo bastante boludo, que no pasa ni en las películas. Sin embargo, pasó. Pasó, y lo anoto en la lista de mis superpoderes, como comunicarme con criaturas marinas o detectar billetes falsos. Lo que todavía no pude probar es si también puedo rascarme mentalmente otras partes un poco más complicadas de mi anatomía.
martes, 31 de mayo de 2011
Primero tengo que ver si vamos
Aún siento piantarsemé un lagrimón cuando recuerdo a las viejas revistas Anteojito.
Una cita a futuro
Yo no sé si fue por culpa de Los Locos Addams o de quién, pero cerca de un 83% de la gente le dice mamushkas a las matrioskas. Aunque me parece que es un 84.
Lo loco del asunto, es que vos poniendo "mamushkas" en Wikipedia, te manda a matrioska. Y la Real Academia, por supuesto, no nos sugiere nada al respecto.
Lo loco del asunto, es que vos poniendo "mamushkas" en Wikipedia, te manda a matrioska. Y la Real Academia, por supuesto, no nos sugiere nada al respecto.
jueves, 26 de mayo de 2011
jueves, 19 de mayo de 2011
Todo para decir juego en primera
Como noté que mis últimos posteos se trataban mucho de observaciones banales y cotidianas, quise escribir esta vez sobre algo más altruista, abstracto, sublime, más por encima de la realidad. Si no, esto se iba a convertir en un diario de viaje por el conurbano, que no es la idea.
Sucede que boludeando en el feisbuc, observé a estas dos chicas que habían cambiado su "estado sentimental" de "en una relación" a "solteras". Y leí lo siguiente:
Chica A pasó de estar "en una relación" a estar "soltera".
A Chica A y otras 4 personas más les gusta esto.
(Comentario de una amiga suya) : eeeeee que onda capa
(Comentario de Chica A) : Vamoooo lo pibe!! jajajja, después te contaré, nada que merezca mi tiempo la verdad! :)
Chica B pasó de estar "en una relación" a estar "soltera".
(Y a continuación, sube en su estado) :
Dado que lo único que hago en mi vida es reflexionar sobre los comportamientos ajenos, no puedo dejar de notar lo que sucede aquí. Porque antes, sus estados de feisbuc eran comentarios hacia sus novios notablemente empalagosos, que hasta resultaban chocantes para quien los leía, ya que podrían decirse esas cosas en privado y dejar al mundo libre de su sobreazucarada relación. Con las dos pasaba lo mismo. Y ahora, muy por el contrario, mezclan la imagen de la superada, que no le da importancia al tema y se burla del pasado; y la de la despechada, con un profundo odio a quien hace quizá algunas horas era el amor de la vida y su cosita linda.
Esto no tiene conclusión ni moraleja ni las pelotas. Nada más planteo la situación, y vemos.
Sucede que boludeando en el feisbuc, observé a estas dos chicas que habían cambiado su "estado sentimental" de "en una relación" a "solteras". Y leí lo siguiente:
Chica A pasó de estar "en una relación" a estar "soltera".
A Chica A y otras 4 personas más les gusta esto.
(Comentario de una amiga suya) : eeeeee que onda capa
(Comentario de Chica A) : Vamoooo lo pibe!! jajajja, después te contaré, nada que merezca mi tiempo la verdad! :)
Chica B pasó de estar "en una relación" a estar "soltera".
(Y a continuación, sube en su estado) :
Que lastima, y como se te parte el alma al medio sabiendo que con la persona que estuviste mucho tiempo te mintio en millones de cosas y vos confiabas en el.Que BAJO caiste ;) como te dio la cara? nunca pense que un hombre podia hacer tanto daño sin importarle nada de nada de una mina que lo quiso con el con el alma, que horror dios mio. ETAPA PASADA :) PISADA :) IMBECILLLLLLLLLLL.
Dado que lo único que hago en mi vida es reflexionar sobre los comportamientos ajenos, no puedo dejar de notar lo que sucede aquí. Porque antes, sus estados de feisbuc eran comentarios hacia sus novios notablemente empalagosos, que hasta resultaban chocantes para quien los leía, ya que podrían decirse esas cosas en privado y dejar al mundo libre de su sobreazucarada relación. Con las dos pasaba lo mismo. Y ahora, muy por el contrario, mezclan la imagen de la superada, que no le da importancia al tema y se burla del pasado; y la de la despechada, con un profundo odio a quien hace quizá algunas horas era el amor de la vida y su cosita linda.
Esto no tiene conclusión ni moraleja ni las pelotas. Nada más planteo la situación, y vemos.
lunes, 16 de mayo de 2011
No, no tiene título
El cómo los individuos de cada sociedad resignifican los productos de la industria cultural siempre es materia de interés.
Sin ir más lejos, el otro día, en el tren, dos cuarentones que regresaban a casa luego de una ardua jornada laboral tomaban birra en un vaso de plástico infantil con el dibujito de Ben 10.
Lo último que habrán pensado los fabricantes de ese artículo es que iba a ser utilizado por dos trabajadores del Sur del Conurbano para compartir una Palermo sin que eso signifique el rechazo de los demás pasajeros ante la ingesta de alcohol en un medio de transporte público.
Algún día, cuando me muera, alguien recopilará estas pequeñas pelotudeces y publicará un libro de sociología de a pie. Siempre somos valorados post mortem.
Sin ir más lejos, el otro día, en el tren, dos cuarentones que regresaban a casa luego de una ardua jornada laboral tomaban birra en un vaso de plástico infantil con el dibujito de Ben 10.
Lo último que habrán pensado los fabricantes de ese artículo es que iba a ser utilizado por dos trabajadores del Sur del Conurbano para compartir una Palermo sin que eso signifique el rechazo de los demás pasajeros ante la ingesta de alcohol en un medio de transporte público.
Algún día, cuando me muera, alguien recopilará estas pequeñas pelotudeces y publicará un libro de sociología de a pie. Siempre somos valorados post mortem.
martes, 10 de mayo de 2011
I really wanna be with you
La dueña del anterior departamento que ocupaba era una señora muy habladora. Cualquier evento de la realidad, por mínimo que fuera, desencadenaba en ella una catarata de enunciados que pronunciaba sin parar durante horas. Eso hacía que cada vez que iba a pagar el alquiler, tuviera que ir pensando en el camino alguna excusa de tipo "me estoy yendo a la facultad, me tengo que ir", o "mi nene actúa de San Martín y estoy llegando tarde". Odiaba el momento del mes en tener que tirar mi dinero en aquel saco roto, por esa señora habladora compulsiva.
Pasó el tiempo, y me mudé. El dueño del departamento en que vivo ahora es un tipo frío, seco, mala onda, que da la impresión de que le molesta que vaya cada mes a pagarle. Su singular cara de upite vuelve un suplicio cada ocasión en que voy a entregarle mi dinero a cambio de un techo y paredes. Y un piso.
El otro día reflexioné sobre estas dos premisas, y me di cuenta de que en realidad lo que a uno le molesta no es la señora que no para de hablar, ni el tipo que ni siquiera te saluda. Lo molesto de nuestro mundo occidental, lo que a nadie le gusta, es pagar. Qué loco que haya tardado tanto en notar una total obviedad.
Pasó el tiempo, y me mudé. El dueño del departamento en que vivo ahora es un tipo frío, seco, mala onda, que da la impresión de que le molesta que vaya cada mes a pagarle. Su singular cara de upite vuelve un suplicio cada ocasión en que voy a entregarle mi dinero a cambio de un techo y paredes. Y un piso.
El otro día reflexioné sobre estas dos premisas, y me di cuenta de que en realidad lo que a uno le molesta no es la señora que no para de hablar, ni el tipo que ni siquiera te saluda. Lo molesto de nuestro mundo occidental, lo que a nadie le gusta, es pagar. Qué loco que haya tardado tanto en notar una total obviedad.
viernes, 6 de mayo de 2011
Salud étnica
Salí de la facultad en una fría noche de otoño, de esas para las que todavía uno no está preparado y lo sorprende con apenas un bucito, que nada puede hacer contra el gélido aire que provoca el humito al exhalar.
Tomé por la calle menos oscura en dirección a mi casa, y empecé a caminar detrás de una pareja que iban abrazados, colocando sus manos libres en el bolsillo, acurrucados para combatir el frío. La chica tosía sonoramente, de manera rasposa; aquel clima no le iba a hacer ningún bien.
Como caminaban muy despacio y yo verdaderamente me estaba helando, tomé la determinación de correrme hacia la derecha para poder pasarlos y seguir avanzando rápidamente hasta casa. No pude cumplir con mis planes, porque de frente venía una señora negra, con una colorida bufanda y un sobretodo que la hacían indiferentes al frío.
Entonces, debí esperar unos segundos más, mientras caminaba detrás de los acurrucados tortolitos. Al momento en que la señora pasaba al lado de la pareja, la chica estornudó fuertemente, a lo que la negra dijo "¡Salud!", con un acento caribeño que hizo un poco más cálido el frío ambiente que nos rodeaba.
La chica no contestó nada, ni siquiera la miró, y siguió caminando aferrada fuertemente a su pareja.
Tomé por la calle menos oscura en dirección a mi casa, y empecé a caminar detrás de una pareja que iban abrazados, colocando sus manos libres en el bolsillo, acurrucados para combatir el frío. La chica tosía sonoramente, de manera rasposa; aquel clima no le iba a hacer ningún bien.
Como caminaban muy despacio y yo verdaderamente me estaba helando, tomé la determinación de correrme hacia la derecha para poder pasarlos y seguir avanzando rápidamente hasta casa. No pude cumplir con mis planes, porque de frente venía una señora negra, con una colorida bufanda y un sobretodo que la hacían indiferentes al frío.
Entonces, debí esperar unos segundos más, mientras caminaba detrás de los acurrucados tortolitos. Al momento en que la señora pasaba al lado de la pareja, la chica estornudó fuertemente, a lo que la negra dijo "¡Salud!", con un acento caribeño que hizo un poco más cálido el frío ambiente que nos rodeaba.
La chica no contestó nada, ni siquiera la miró, y siguió caminando aferrada fuertemente a su pareja.
jueves, 5 de mayo de 2011
¡Oh! ¡Un duendecillo cumpleañero!
¿No te parece raro que dúos canten canciones románticas, aparentemente a la misma persona? Es decir, por ejemplo, ¿Donato y Estéfano están enamorados de la misma mina? ¿Y quieren hacerle todo eso que dicen? ¡Ya no hay respeto por la amistad!
lunes, 2 de mayo de 2011
Tomá mi solcito
Ahora que estamos en pleno otoño y podemos caminar pisando las hojitas en la calle y haciendo crunch crunch, estamos en condiciones de decir cuál fue la moda del verano: decir "yo no miro Gran Hermano".
sábado, 30 de abril de 2011
La próxima es amarilla
Transcripción de mis pensamientos durante un viaje en tren, Ramal Constitución - Alejandro Korn, el otro día.
Uh, no, señora, no. No se siente. No me refiero a "siente" de sentir, sino de sentarse. Estoy podrido de sentarme siempre con viejas en el tren. Con el tiempo comienzo a pensar que esas cosas de las películas en las que el protagonista conoce a una sensual hembra porque se sienta junto a él en algún transporte público no son más que patrañas jolibudenses para distraernos a los individuos reales, aquellos que no somos Richard Gere ni Robert Redford, y hacernos creer boludeces que jamás ocurrirán en nuestros trenes del conurbano.
Sin embargo, no pierdo la esperanza de que se siente alguna joven a mi lado, saque del bolso un ejemplar de "Cocina Fácil" de Choly Berreteaga, y yo le haga algún comentario acerca del libro, de todas las veces que lo leí y de que nunca pude hacer que me saliera esponjoso el bizcochuelo de limón. Ahí ella me diría que es porque fallo en las cantidades de manteca, y que con gusto me invitaría a su casa a enseñarme bien cómo se hace. Claro que ella tampoco tendría idea de cocina, sólo sería una excusa para juntarnos allí, esperar a que su madre se vaya a dormir la siesta y luego sí amarnos candorosamente sobre el sofá.
Pero no. Esas cosas no suceden, y heme aquí sentado al lado de esta señora de uñas exageradamente largas y cara pintarrajeada cual casas de calle Caminito. Quizá el destino insiste en estos mensajes pues está escrito que yo deba ser un gerontofílico, y yo no hago más que negarme e ignorar estas señales que me deja la providencia, con lo cual estaría alejando cada vez más mi felicidad que vendría de la mano arrugada de una señora de setentitantos.
Podríamos andar con esta añosa mujer abrazados dando vueltas por la plaza, riéndonos de los incautos que pensarían que estoy con ella por su dinero o por interés en encamarme con su hija; no, estaría a su lado por su risa, su gusto por los chistes verdes y su manía de comprarme golosinas en todos los quioscos que cruzáramos.
Pero no. Francamente no me interesa. Si eso es lo que el destino tiene reservado para mí, pasaré a la historia como un hombre quien rechazó el camino que le había sido trazado y con un machete se internó en la selva a fin de forjarse el suyo propio. Uh, hablando de eso, me pasé de estación. Otra vez.
Uh, no, señora, no. No se siente. No me refiero a "siente" de sentir, sino de sentarse. Estoy podrido de sentarme siempre con viejas en el tren. Con el tiempo comienzo a pensar que esas cosas de las películas en las que el protagonista conoce a una sensual hembra porque se sienta junto a él en algún transporte público no son más que patrañas jolibudenses para distraernos a los individuos reales, aquellos que no somos Richard Gere ni Robert Redford, y hacernos creer boludeces que jamás ocurrirán en nuestros trenes del conurbano.
Sin embargo, no pierdo la esperanza de que se siente alguna joven a mi lado, saque del bolso un ejemplar de "Cocina Fácil" de Choly Berreteaga, y yo le haga algún comentario acerca del libro, de todas las veces que lo leí y de que nunca pude hacer que me saliera esponjoso el bizcochuelo de limón. Ahí ella me diría que es porque fallo en las cantidades de manteca, y que con gusto me invitaría a su casa a enseñarme bien cómo se hace. Claro que ella tampoco tendría idea de cocina, sólo sería una excusa para juntarnos allí, esperar a que su madre se vaya a dormir la siesta y luego sí amarnos candorosamente sobre el sofá.

Pero no. Esas cosas no suceden, y heme aquí sentado al lado de esta señora de uñas exageradamente largas y cara pintarrajeada cual casas de calle Caminito. Quizá el destino insiste en estos mensajes pues está escrito que yo deba ser un gerontofílico, y yo no hago más que negarme e ignorar estas señales que me deja la providencia, con lo cual estaría alejando cada vez más mi felicidad que vendría de la mano arrugada de una señora de setentitantos.
Podríamos andar con esta añosa mujer abrazados dando vueltas por la plaza, riéndonos de los incautos que pensarían que estoy con ella por su dinero o por interés en encamarme con su hija; no, estaría a su lado por su risa, su gusto por los chistes verdes y su manía de comprarme golosinas en todos los quioscos que cruzáramos.
Pero no. Francamente no me interesa. Si eso es lo que el destino tiene reservado para mí, pasaré a la historia como un hombre quien rechazó el camino que le había sido trazado y con un machete se internó en la selva a fin de forjarse el suyo propio. Uh, hablando de eso, me pasé de estación. Otra vez.
jueves, 28 de abril de 2011
Ni un mensaje
Nunca vamos a ver si el planeta es verdaderamente redondo; tampoco tenemos posibilidad de notarlo desde nuestro lugar, ya que vemos todo derecho. Sin embargo, nadie se atrevería a decir que vivimos en una planicie sobre elefantes y tortugas. ¿Será otro complot?
viernes, 22 de abril de 2011
El almohadón está en la cocina
martes, 19 de abril de 2011
Me gusta Kweuke
Otra inconveniencia temporal ("otra" refiere a que ya mencioné una) encontrada en Los Simpson, en el capítulo que Lisa va a la universidad y Bart está encerrado en una burbuja:
Cuando homenajean a Skinner colocando una placa en el estacionamiento, incluyen su año de muerte: 2010.
Lo loco es que estamos en 2011 y Seymour sigue vivo; quizá tanta hierba fumada en Vietnam alargó su vida.
Cuando homenajean a Skinner colocando una placa en el estacionamiento, incluyen su año de muerte: 2010.
Lo loco es que estamos en 2011 y Seymour sigue vivo; quizá tanta hierba fumada en Vietnam alargó su vida.
jueves, 14 de abril de 2011
Ella escucha Bjork, Bowie y Beck
Hoy la señora autista me dijo "gracias" porque le sostuve la puerta que da a la calle cuando salía. Mi vida no podría ser más emocionante.
miércoles, 13 de abril de 2011
Es fácil si lo intentas
En mi edificio vive una señora autista. Claro, yo al principio no lo sabía, y pensaba que era una vieja mala onda que no me devolvía los saludos ni me decía "gracias" cuando le sostenía la puerta del ascensor.
Con el tiempo me fui dando cuenta de su condición y dejé de saludarla. Compartimos largos viajes en ascensor en silencio, yo mirando el techo y ella con la vista fija en un rincón y moviendo las manos nerviosamente. Era genial, no había necesidad de forzar una conversación de tipo "se hizo esperar la lluvia, ¿no?".
Luego, hace poco, hablé del tema con una vecina, y me dijo "a mí sí me saluda, se ve que le doy más confianza". Ah, listo. ¿No soy confiable para las señoras? ¿no merezco el saludo? ¿por quién me toman? ¿no se dan cuenta que detrás de todos estos músculos hay un ser humano con sentimientos?
Por eso, ahora, sí quiero que me salude. Quiero que la señora autista hable conmigo en el ascensor, critique al intendente, se queje de la humedad o le saque el cuero a la vieja del cuarto. ¡Por favor, señora!
Con el tiempo me fui dando cuenta de su condición y dejé de saludarla. Compartimos largos viajes en ascensor en silencio, yo mirando el techo y ella con la vista fija en un rincón y moviendo las manos nerviosamente. Era genial, no había necesidad de forzar una conversación de tipo "se hizo esperar la lluvia, ¿no?".
Luego, hace poco, hablé del tema con una vecina, y me dijo "a mí sí me saluda, se ve que le doy más confianza". Ah, listo. ¿No soy confiable para las señoras? ¿no merezco el saludo? ¿por quién me toman? ¿no se dan cuenta que detrás de todos estos músculos hay un ser humano con sentimientos?
Por eso, ahora, sí quiero que me salude. Quiero que la señora autista hable conmigo en el ascensor, critique al intendente, se queje de la humedad o le saque el cuero a la vieja del cuarto. ¡Por favor, señora!
lunes, 11 de abril de 2011
The phone rings in the middle of the night
Damián de Santo debería mejorar la seguridad de su casa: siempre se le mete algún cocinero.
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